Fuerzas que están redefiniendo el transporte marítimo de GLP

Autor: Juan Manuel Camargo González

Fecha de publicación: 09/09/2025

Tema: Transporte marítimo

Fuerzas que están redefiniendo el transporte marítimo de GLP

El pasado 28 de agosto, Drewry —firma líder en investigación y consultoría marítima— realizó un webinar muy ilustrativo sobre el comportamiento del transporte marítimo de GLP.

El gas licuado de petróleo (GLP) es un combustible limpio y eficiente con alta demanda en muchos países para uso doméstico, industrial y automotriz. Se obtiene en regiones con abundancia de petróleo y gas natural, pero se le considera un combustible alternativo más limpio frente al petróleo convencional. Por eso se transporta mucho a nivel internacional, en forma líquida (para optimizar su volumen y facilitar su almacenamiento), principalmente en el modo marítimo, en buques especializados, así como por carretera, ferrocarril y tuberías (poliductos).

El año 2025 ha sido un torbellino para el transporte de GLP, marcado por una volatilidad extrema. Aunque los culpables a primera vista serían las tensiones geopolíticas o la desaceleración económica, las verdaderas fuerzas que mueven este mercado son mucho más sutiles y sorprendentes, al punto que acontecimientos que deberían haber debilitado el mercado, en algunos casos, terminaron fortaleciéndolo.

Tras analizar a fondo las dinámicas recientes, Drewry destaca los siguientes factores que están reescribiendo las reglas del juego en el transporte mundial de gas.

 

1. Las guerras comerciales no detienen el comercio, solo lo desvían

El efecto de la guerra de aranceles entre Estados Unidos y China en el transporte de GLP es un ejemplo perfecto de cómo las políticas pueden tener consecuencias no deseadas. En lugar de frenar el comercio, los aranceles simplemente lo redirigieron.

Como represalia a los aranceles que Estados Unidos impuso (o anunció) a las importaciones originarias de China, este país impuso un arancel del 10% sobre el GLP estadounidense. Los compradores chinos redujeron sus compras y la participación del GLP estadounidense en las importaciones de China se desplomó drásticamente, pasando del 45% en 2024 a menos del 15% en 2025. En contraste, aunque las exportaciones de Canadá se mantuvieron estables, su dirección cambió, de Japón a China.

La disminución del comercio entre Estados Unidos y China afectó las rutas de Very Large Gas Carriers (VLGCs), pero las cargas de GLP desde la Costa del Golfo de Estados Unidos se mantuvieron fuertes, ya que estos cargamentos encontraron nuevos destinos en otras partes de Asia. Países como India aprovecharon las oportunidades y absorbieron los cargamentos estadounidenses que inicialmente estaban destinados a China. Arabia Saudita Aramco también facilitó esta reorientación de cargamentos de origen estadounidense hacia India a través del Cabo de Buena Esperanza. Este incremento en la demanda de "tonelada-milla" ayudó paradójicamente a sostener las tarifas del mercado en un momento de incertidumbre.

Aunque la situación benefició temporalmente al transporte de GLP al realinear las rutas comerciales, no se espera que la desviación de China del GLP estadounidense sea sostenible a largo plazo, dada la limitada capacidad de sustitución, especialmente con los cargamentos de Oriente Medio

 

2. Japón se convirtió en un héroe inesperado

Mientras los gigantes importadores como China e India mostraban un crecimiento más lento o incluso un declive en sus importaciones, Japón emergió como un sorprendente punto brillante en el mercado. En la primera mitad de 2025, las importaciones de GLP de Japón aumentaron un 8% interanual.

La razón detrás de este auge fue que los actores de su sector petroquímico capitalizaron hábilmente las oportunidades creadas por la guerra arancelaria entre EE. UU. y China, lo que generó un aumento en la demanda y una necesidad de reabastecimiento de inventarios. Este hecho es significativo porque demuestra cómo las disrupciones del mercado pueden crear ganadores inesperados y subraya que el análisis no siempre debe centrarse exclusivamente en los jugadores más grandes.

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3. El "hermano mediano" de los buques está en una crisis de identidad

En el mundo del transporte de gas, existe un segmento conocido como MGC (Mid-sized Gas Carrier), o buques gaseros de tamaño mediano. Este segmento se ha encontrado atrapado entre los grandes buques (VLGC) que dominan las rutas principales y los buques más pequeños que sirven a nichos especializados.

Los MGC enfrentan una presión desde múltiples frentes: un exceso de oferta en la flota de los VLGC más grandes, patrones comerciales cambiantes y modernizaciones de infraestructura en mercados clave como India, que ahora favorecen a los buques de mayor tamaño. La situación ha sido un desafío para su rentabilidad y su rol en el mercado.

Sin embargo, las perspectivas a largo plazo para los MGC son relativamente estables. Su versatilidad, la creciente demanda en el Sudeste Asiático y, sobre todo, su papel previsto como "pioneros" en el futuro comercio de amoníaco verde, les ofrecen un camino claro hacia la estabilidad y una identidad renovada.

 

4. La ineficiencia puede ser rentable (para los armadores)

Aquí hay una paradoja que define el mercado actual: las ineficiencias logísticas y geopolíticas están, de hecho, ayudando a mantener las tarifas de flete a flote. Las tensiones en el Medio Oriente y la congestión en el Canal de Panamá están obligando a los buques a tomar rutas más largas y menos eficientes.

Un fenómeno notable es que muchos armadores eligen evitar las altas tarifas de tránsito del Canal de Panamá, optando por el viaje mucho más largo alrededor del Cabo de Buena Esperanza. Aunque parece ilógico, estos viajes prolongados tienen un efecto secundario crucial: absorben el exceso de capacidad de buques del mercado. Al mantener los buques ocupados durante más tiempo, se reduce la oferta disponible, lo que genera una mayor competencia por los buques restantes y, en consecuencia, impulsa las ganancias. Esto explica por qué se espera que la segunda mitad de 2025 sea más fuerte que la primera, a pesar de los desafíos subyacentes.

 

5. El auge de la construcción naval finalmente está en pausa

Después de varios años de aumentos constantes, los precios de los buques nuevos han comenzado a cambiar de dirección. El precio de los VLGC nuevos, que sirve como un indicador general del mercado, se estabilizó e incluso disminuyó marginalmente en el segundo trimestre de 2025. Aunque la caída es pequeña, es la primera vez que esto ocurre en muchos trimestres, lo que indica un posible punto de inflexión.

¿Qué está causando este cambio? Principalmente, una caída en los nuevos pedidos en otros grandes sectores, como los buques de GNL y los portacontenedores, lo que se espera que libere espacios de entrega en los astilleros en los próximos años. Además, el regreso de los astilleros japoneses a la construcción de VLGC está aumentando la competencia con los astilleros chinos y coreanos, lo que también ejerce una presión a la baja sobre los precios.

 

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En general, Drewry proyecta una disminución del 19% en las tarifas de fletamento de VLGC para 2025, aunque espera una segunda mitad del año más robusta debido a la tensión geopolítica y los cambios en los patrones comerciales que restringen la oferta de la flota (de hecho, la disminución del 19% en las tarifas de fletamento de VLGC para 2025 es una mejora respecto a una proyección anterior de Drewry, que preveía un descenso del 22% anual). El pronóstico global del comercio de GLP para 2025 también fue revisado al alza (del 1,4% a 1,9%).

A mediano plazo, se prevé una aceleración del crecimiento de la flota entre 2026 y 2027, con la entrega de numerosos VLGC y VLAC, lo que podría generar un excedente de buques y presionar a la baja las ganancias.

Pueden ver el webinar completo (en inglés) en YouTube:

https://www.youtube.com/watch?v=V1jRLyaXrp4