Informe de la Comisión Europea sobre emisiones de CO₂ del transporte marítimo

Autor: Juan Manuel Camargo González

Fecha de publicación: 25/05/2025

Tema: Sostenibilidad

Informe de la Comisión Europea sobre emisiones de CO₂ del transporte marítimo

En febrero pasado, la Comisión Europea entregó su informe sobre las emisiones de CO generadas por el transporte marítimo entre 2018 y 2023. Es el sexto informe anual que la Comisión elabora para monitorear y analizar el impacto del sector marítimo en las emisiones de gases de efecto invernadero dentro del Espacio Económico Europeo (EEE), y está basado en datos recogidos de operadores de buques, que desde 2018 están obligados a reportar sus emisiones.

Las políticas

El transporte marítimo es reconocido por su eficiencia energética en comparación con otros modos de transporte. No obstante, para asegurar la contribución del sector marítimo a sus objetivos climáticos, la Unión Europea ha adoptado normativas significativas como parte del paquete que busca cumplir el Pacto Verde Europeo. Así, desde el 1 de enero de 2024, el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCDE) incluye las emisiones de CO2 de los grandes buques que llegan a puertos de la UE. Adicionalmente, el Reglamento «FuelEU Maritime», efectivo a partir de 2025, establece la reducción gradual de la intensidad de las emisiones de gases de efecto invernadero de la energía consumida a bordo.

Más allá del marco legislativo, la UE respalda la descarbonización del transporte marítimo a través de financiación para investigación e innovación. El Fondo de Innovación, financiado por el RCDE UE, destinó más de 200 millones EUR en su convocatoria de 2023 a seis proyectos marítimos y uno de combustible marítimo. Complementariamente, subastas de hidrógeno a escala de la UE han asignado fondos para la producción de combustibles renovables de origen no biológico basados en hidrógeno, incluyendo proyectos para producir combustibles marítimos. Una segunda subasta de hidrógeno, lanzada en diciembre de 2024, reservó 200 millones EUR para proyectos que abastezcan a compradores del sector marítimo. La UE también invierte en proyectos de menor madurez tecnológica a través de Horizonte Europa, con la asociación de transporte acuático de cero emisiones, que prevé invertir hasta 530 millones EUR hasta 2027 en áreas como combustibles alternativos, electrificación, eficiencia energética, diseño, modernización y puertos ecológicos.

En el ámbito global, la Comisión apoya acciones para fomentar la descarbonización, en particular en la Organización Marítima Internacional (OMI). En julio de 2023, la OMI adoptó una estrategia revisada con el objetivo de alcanzar cero emisiones netas de los buques para 2050 o en torno a esa fecha. La Comisión ha continuado respaldando en 2024 el desarrollo de un conjunto de medidas de reducción de emisiones a medio plazo, que incluye tanto una norma técnica para los gases de efecto invernadero de los combustibles marinos como un mecanismo económico de fijación de precios para estas emisiones.

Las emisiones marítimas disminuyeron en 2023 hasta niveles cercanos a los de 2021

Analizando los datos de 2023, la comisión encontró que los buques supervisados emitieron 126,7 millones de toneladas de CO2, lo que representa una disminución del 7,9 % en comparación con 2022 y se sitúa muy cerca de los niveles de 2021, un año influenciado aún por la pandemia. En comparación con los años previos a la COVID-19 (2018 y 2019), las emisiones de 2023 fueron aproximadamente un 13 % inferiores, aunque esta comparación incluye datos del Reino Unido, que en esa época hacía parte de la UE.

La flota monitorizada en 2023 abarcó casi 12.300 buques, cifra inferior a la de 2022 pero superior a la de 2021. La disminución general de emisiones en 2023 se asoció a una caída en los niveles de actividad de la mayoría de los subsectores marítimos, impulsada principalmente por una disminución del 3,9 % en el volumen de mercancías gestionado en los puertos de la UE respecto a 2022. Esta reducción en el volumen de mercancías se relaciona en gran medida con las restricciones al transporte con Rusia.

Observando los tipos de buques, la mayoría (doce de quince) notificaron menos emisiones en 2023 que en 2022. La disminución absoluta más considerable se registró en los graneleros, con un 23 % menos de emisiones que en 2022. Esto se atribuyó a factores como un número menor de escalas en puertos del EEE (-12 %), una reducción en la distancia promedio recorrida (-8 %) y una velocidad menor (-4 %).

Respecto de las importaciones energéticas, la situación geopolítica —y, en particular, la invasión rusa a Ucrania— continuó mostrando un elevado impacto. Aunque los transportistas de gas natural licuado (GNL) mostraron una disminución del 11 % en emisiones respecto a 2022, sus emisiones se mantuvieron significativamente por encima de las de 2021 (+42 %). Los petroleros registraron un leve descenso del 2 % en emisiones respecto a 2022. En contraste, los buques de pasaje experimentaron un aumento del 6 % en emisiones respecto a 2022, alcanzando su nivel más alto desde 2018, lo que indica una recuperación total del sector tras la pandemia. Los buques portacontenedores redujeron sus emisiones un 6 % por segundo año consecutivo, reflejando una menor manipulación de contenedores en los principales puertos de la UE (-3,8 %), una reducción en la distancia media notificada (-3 %) y una velocidad promedio menor (-5 %).

En 2023, los buques portacontenedores, petroleros y graneleros continuaron siendo los principales emisores, generando cerca del 52 % del total de emisiones notificadas. Los buques portacontenedores representaron por sí solos el 28 % del total. Aunque la distribución de emisiones por tipo de buque se mantuvo relativamente estable entre 2018 y 2023, los buques de pasaje, los buques de pasaje de transbordo rodado y los transportistas de GNL mostraron un aumento progresivo en su cuota de emisiones desde 2020, influenciados por la dinámica del mercado energético y la recuperación del tráfico de pasajeros.

En cuanto al consumo de combustible, los buques monitorizados utilizaron 41 millones de toneladas en 2023. Los combustibles fósiles convencionales dominaron el consumo, representando el 91 % de la masa total de combustible notificada. Las tendencias desde 2021 muestran una disminución del fuelóleo ligero y un incremento en el uso de fuelóleo pesado. El consumo de GNL alcanzó su nivel más alto en 2023, con un incremento del 11 % respecto a 2022, constituyendo más del 8 % del combustible notificado. Este aumento se debe a su uso creciente en buques distintos a los transportistas de GNL, destacando los portacontenedores, los buques ro-ro de pasaje y los buques de pasaje. El consumo de combustibles no fósiles siguió siendo marginal.

La velocidad de la flota SNV no mostró una reducción estructural entre 2018 y 2023, con la mayoría de los tipos de buques registrando velocidades medias más altas en 2023 que en 2018. Sin embargo, los graneleros y portacontenedores, que experimentaron las mayores reducciones de emisiones en 2023, sí disminuyeron su velocidad en comparación con 2022. Los indicadores de eficiencia técnica y operativa tampoco mostraron cambios significativos en el período 2018-2023. La completitud y exactitud de los datos notificados mejoró durante el período, lo que sugiere una aplicación más robusta del Reglamento SNV de la UE. No obstante, en 2023 se observó un mayor número de datos presentados fuera de plazo, lo que podría estar relacionado con la carga de trabajo adicional derivada de la ampliación del RCDE UE al transporte marítimo y la implementación de las nuevas normas de seguimiento.

Efecto global del transporte marítimo en el clima y el medio ambiente mundiales

En una perspectiva global, un estudio de la OMI de 2020 indicaba que las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte marítimo aumentaron un 9,6 % entre 2012 y 2018. Proyecciones de dicho estudio señalaban que, bajo ciertos supuestos económicos, las emisiones de CO2 podrían aumentar entre un 90 % y un 130 % respecto a los niveles de 2008 para 2050. Datos más recientes (2018-2022) sugieren que las emisiones globales no disminuyeron, manteniéndose en torno a los niveles de 2008. Los datos globales de la OMI para 2023 muestran solo una pequeña reducción (-1 %) en el consumo de combustible de la flota mundial respecto a 2022. El estudio de la OMI también resaltó la importancia de las emisiones de carbono negro, que representan aproximadamente el 7 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte marítimo internacional.

En resumen, el informe de la Comisión Europea documenta una reducción en las emisiones de CO2 del transporte marítimo en la UE/EEE en 2023, influenciada por factores macroeconómicos y geopolíticos que afectaron la actividad y, para ciertos tipos de buques, la velocidad. Se observan avances en el marco regulatorio con la implementación del RCDE UE y FuelEU Maritime, así como inversión en investigación y desarrollo de combustibles alternativos. Sin embargo, el consumo de combustibles fósiles sigue siendo predominante, y la tendencia a largo plazo a nivel global, según estudios anteriores, presenta desafíos continuos para la descarbonización completa del sector.